…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

17 dic. 2009

Through the Looking Glass

h

12 dic. 2009

In The Sky With Space Ships

M'hija la artista.




7 dic. 2009

Horacio Molina



Me había olvidado cuánto me gustaba la voz de Horacio Molina. Luego de comentar con Vicky la veta musical de Soledad Villamil, de quien subiré algo pronto, me topé en la disquería con las grabaciones de Molina.

Me acordé entonces de cómo me fascinaba su voz cantando "Naranjo en flor" cuando Alejandro Dolina lo pasaba por su programa de radio (¡hace tanto tiempo ya! ¿y cuánto hace que no escuchamos a Dolina que sigue firme con su programa de madrugada?).

Compré un disco precioso que se llama Horacio Molina a pedido, una grabación en vivo de un espectáculo que hizo hace ya varios años.

Pero en internet no hay demasiado para mostrar aquí fácilmente. En Youtube hay poco y no de la mejor calidad. Los discos que encuentro para descargar gratis, después no funcionan (o yo no los sé hacer funcionar, bien puede ser). Y todavía no aprendí del húngaro cómo subir mis propios discos.

Por eso ahora, muestro algo de lo que encontré y espero después poder compartir más de este cantante maravilloso, tan elegante y cálido en su forma de interpretar los tangos y que me da tanto placer escuchar.




Naranjo en Flor
1944 - tango
Música de Virgilio Expósito, letra de Homero Expósito

Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...

Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon en el viento.
Después...¿qué importa del después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.




Niebla del Riachuelo
1937 - tango
Música de Juan Carlos Cobian y letra de Enrique Cadícamo

Turbio fondeadero donde van a recalar,
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
náufragos del mundo que han perdido el corazón...
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar...
Torvo cementerio de las naves que al morir,
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir...

¡Niebla del Riachuelo!
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del Riachuelo!
De ese amor, para siempre,
me vas alejando...
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí...
esa misma voz que dijo: "¡Adiós!".

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más, han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar...
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la "botella del figón"...



Además, al placer de escucharlo se suma el de volver a prestar atención a letras de canciones olvidadas, o a conocer tantas que son nuevas para mí. Es el placer del descubrimiento de la propia cultura y tradición: el mundo del tango y de la vida porteña a la que casi siempre le di la espalda.



Tu pálida voz
1947 - Vals
Música de Charlo y letra de Homero Manzi

Te oí decir... adiós, adiós...
Cerré los ojos y oculté el dolor...
Sentí tus pasos cruzando la tarde
y no te atajaron mis manos cobardes.
Mi corazón, lloró de amor
y en el silencio resonó tu voz,
tu voz querida, lejana y perdida,
tu voz que era mía... tu pálida voz.

En las noches desoladas, que sacude el viento,
brillan las estrellas frías del remordimiento
y me engaño que habrás de volver otra vez
desandando el olvido y el tiempo.

Siento que tus pasos vuelven por la senda amiga.
Oigo que me nombras llena de mortal fatiga,
para qué si ya sé que es inútil mi afán,
nunca... nunca... vendrás.

Te vi partir, dijiste adiós,
temblé de angustia y oculté mi dolor.
Después, pensando que no volverías
traté de alcanzarte y ya no eras mía.
Mi corazón, sangró de amor,
y en el recuerdo resonó tu voz...
tu voz querida, lejana y perdida,
tu voz aterida, tu pálida voz.

En Molina se ve la faceta no estereotipada del cantante de tango. Si bien elige lo que se llama tango canción, sus modos, como los de Gardel, se apartan del malevo prepotente típico de la imagen porteña del tanguero. Y, sin duda, esos modos íntimos, suaves y de gran precisión en el canto, son los que mejor expresan el sentir melancólico y tristón de los tangos de amor.

Algo de esto explica él en la segunda parte de la siguiente entrevista (de final un poco abrupto, pero que no encontré en otro lado).



Diego Ficherman en una nota de Página/12 que recogen en el sitio de Horacio Molina, dice:


El arte de la voz

Por Diego Fischerman

A veces alguna casualidad, o la voluntad de alguien, o un simple error, altera un ritual. Y a veces esa alteración, con el tiempo, cuando ya nadie recuerda aquello que le dio origen, queda convertido en verdad. Nadie sabe exactamente cuándo fue que, en el tango, cantar mal se convirtió en estilo. No hay un origen comprobado para el dudoso parentesco entre desafinación y visceralidad pero se cree, o muchos creen, que aquel que verdaderamente necesita expresar algo no andará reparando en sutilezas y, por el contrario, que aquel que se preocupa por la “forma” lo hace por mero desentendimiendo del “contenido”.

Gardel, Charlo, Fiorentino y Marino cuando cantaban con Troilo, Raúl Berón, Oscar Serpa, Angel Díaz o el gran Goyeneche de los ’50 hablaban, sin embargo, de otra tradición. Una tradición encarnada en artistas para quienes resultaba esencial la preocupación por esa pequeña pausa antes de una determinada palabra, por la manera de adelgazar la voz para decir “silencio” o “noche”, o por el “aire” tanto o más que por la caja en la que resuena. No se trata de “no tener voz” sino de saber cuándo y cómo renunciar a ella para jerarquizarla aún más. No ser estentóreo todo el tiempo es, finalmente, una de las maneras de dar valor dramático a la potencia, al agudo prodigioso y hasta al grito.

Esta es una tradición, claro está, casi desaparecida. En parte porque son muy pocos los que han logrado –y los que podrían lograr– mantener esa filiación con personalidades propias. La gran pregunta del tango es: ¿Cómo ser gardeliano sin ser una imitación de Gardel? Y la respuesta, como en aquella conferencia en la que Borges citaba un capítulo de una enciclopedia referido a las serpientes en Islandia (“serpientes en Islandia: no hay”), se acerca a la imposibilidad. Horacio Molina, alguien capaz de cantar “Malena” con ternura (como corresponde) y de saber que cuidar el fraseo y la emisión es la manera de utilizarlos como medios y no como fines, puestos al servicio de la construcción de una canción, es, eventualmente, uno de los pocos baluartes de esa raigambre. Nadie podría jamás confundirlo con Gardel, pero el detalle que Gardel ponía en la interpretación está presente en la voz de Molina. Nadie diría que suena como Charlo o como Serpa, pero mucha de la delicadeza de la que ellos eran capaces forma parte de su universo expresivo. Es imposible considerarlo un goyenechiano, pero su manera de elegir cuándo “sacar” la voz y cuándo no hacerlo parece provenir directamente de obras maestras como esa “Alma de loca” que Goyeneche cantó con Salgán. El secreto de Molina tal vez sea sencillo. Hay algo en él que tiene que ver con lo milagroso y lo irrepetible. Un timbre de voz como el suyo, simplemente, es cosa de la naturaleza –y de la suerte–. Pero todo lo demás, la manera en que en Buenos amigos, su nuevo disco, canta algo que no es un tango, “La nochera”, o un tema tan remanido como “Chiquilín de Bachín” o sus extraordinarios dúos con Beytelman, “Malena” y “La última curda”, o la exquisita “Alfonsina y el mar” que hace junto a Luis Salinas, proviene de una sabiduría notable. La de entender que el tango, para que recobre significado, para que retome sus mejores tradiciones, debe olvidarse de su caricatura. Y que los tangos, para que vuelvan a tener sentido, deben ser, antes que nada, canciones. Esos viejos sortilegios en que la música inunda de significado algunos versos.

Y aquí está la entrevista de donde sale el comentario de Fisherman. Una larga charla con María Moreno para Radar (el suplemento cultural de Página/12) donde habla mucho de su familia y donde entre otras cosas justifica, para la mirada "progre" del diario su lugar de familia bien venida a menos. También habla de sus amores, quién puede dudar que es un gran conquistador, pero de esos sutiles y verdaderos, que nos gustan a todas. Encantador.

2 dic. 2009

Extracción


Para los obsesivos irredentos sería una bendición poder curarse de sus manías de modos tan mecánicos como ilustraba el Bosco en La extracción de la piedra de la locura.

Una exploración craneal, el hallazgo del problema y finalmente su extracción...

Del mismo modo podrían incorporarse saberes, mejoras y actualizaciones en la programación mental cuando el carácter de uno ha quedado obsoleto y ya no es compatible con el medio en el que vive.

¡Sería el paraíso!

¿Falta de esfuerzo? ¿Debilidad de carácter? Puede ser.

¡Pero cómo nos gustaría poder abrirnos la cabeza y tomar con dos dedos eso que no nos deja vivir en paz y patearlo lejos, lejos, a miles de kilómetros de distancia!

(Sólo pediría un poco más de asepsia, eso sí... O tal vez manía de la higiene sea otra de las piedras que debería extraerme de la cabeza.)

30 nov. 2009

Replicantes


Citas que dan vueltas en la cabeza hasta que se descubren o recuerdan.

¡Qué alivio! (?)

Replicantes que pronuncian frases poéticas en una despedida definitiva.




I've seen things you people wouldn't believe.
Attack ships on fire off the shoulder of Orion.
I watched C-beams glitter in the darkness at Tannhauser Gate.
All those moments will be lost in time, like tears in rain.
Time to die.

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.
Naves de ataque en llamas más allá de Orión.
He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.
Es hora de morir.

26 nov. 2009

Tilos

Hace calor en Buenos Aires y como siempre "lo que mata es la humedad".

Pero el verano tiene sus cosas buenas: el par de tilos que hay en la otra cuadra de casa ya están dando su olor característico.

Me imagino el perfume de toda la Avenida 25 de Mayo en Azul.


23 nov. 2009

Stencils en Buenos Aires

(Ejemplificación de lo discutido en la entrada anterior)

No debo ocupar mi tiempo con esto, no debo ocupar mi tiempo con esto, no debo ocupar mi tiempo con esto, no debo ocupar mi tiempo con esto, no debo ocupar mi tiempo con esto, no debo ocupar mi tiempo con...

... una búsqueda sobre stencils en Buenos Aires.

Muy bueno este documental, hallado aquí: www.bsasstencil.com.ar.
Claro, hay que tener media hora para mirarlo...



Deteriora sequor

Sebastián de Covarrubias, Emblemas morales, I, 93.

Meliora probo, deteriora sequor. / Apruebo lo mejor, pero sigo lo peor.

¿De qué manera se opera en uno la transformación? ¿Si conoce lo que es bueno, lo mejor para sí mismo y lo más provechoso, pero no encuentra manera de seguirlo?

¿El conocimiento lleva a la acción? Las cosas no son tan sencillas. Se suele decir que es un avance reconocer las falencias y dificultades; que es el primer paso para llegar a su solución. Pero todavía no logro ver cómo...



Atrapada en las experiencias pasadas de no terminar nada y hacer todo a medias, aunque supiera que no era ese el camino adecuado... Sin duda me siento como el asno de Covarrubias. Y como tal quedaré sin terminar la tesis.

Es que saber y posibilidades no son lo mismo.

Por más que otro dictum profético leído en estos días meta el dedo en la llaga.

Hacia el final de Mi secreto o Del secreto conflicto de mis inquietudes de Petrarca, Francesco dice apreciar el valor de los consejos recibidos en los días anteriores, pero reconoce no estar en condiciones de seguirlos. A lo cual Agustín, le recrimina:

"...llamas a la voluntad, impotencia." / "...voluntatem impotentiam vocas."

Terrible y clarísimo. ¿Será cierto?

Y si lo es, ¿por qué mi voluntad me quiere hacer tan infeliz?

18 nov. 2009

Bestiario I


Campanita (aún sin nombre entonces). Recién hallada y rescatada, porque "no teníashica grande", según Cande.

Campanita recién llegada. Meterete, sorprendido.

Amor gatuno, Meterete y Campanita.

Campanita, cuando era chiquita y dócil.

Goofy, la cara de serio es una pose.


Trini con Rulo (nos adoptó en Brasil)

Trini en el Botánico, siguiendo mis pasos.


Chiqui y su dueña.


17 nov. 2009

Dupla Lope

Estos dos sonetos de Lope siempre acuden juntos a la memoria.


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho ofendido receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe.



Ir y quedarse y con quedar partirse,
partir sin alma, e ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer del cielo y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno.


Fascinan en estos versos las apresuradas enumeraciones de estados contrapuestos, paradójicos y contradictorios. Sin duda algo con lo que resulta fácil identificarse.

El lugar común, la senda trillada y la frase hecha, ya sé. Pero nadie podrá negar la vitalidad.

16 nov. 2009

El delirio de Cande

Esta grabación, de cuando Cande tenía tres años, quedó registrada en el contestador y como nos resultó tan graciosa la filmé con la cámara y la dejé guardada en youtube.

Mientras yo estaba con Trini, Cande atendió el teléfono que tenemos en el dormitorio, pero como el pobre incauto que llamaba ya había empezado a dejar un mensaje en el contestador que está en la cocina, se grabó ahí hasta que yo descubrí el entuerto.




Se podrá ver que Cande le dice cualquier cosa al tal Pablo, por ejemplo que su papá se llama Diego SOLDANO (que era el apellido de un compañerito del jardín de infantes, Alejo, a quien menciona después). O también dice algo de una hermana mayor que está en el cielo... seguramente algo que ver con la película que estaba mirando (o un deseo de matar a su hermana).

NB: tener en cuenta que yo atendí después (cuando se corta la grabación es que llegué a levantar el teléfono del contestador) y tuve que mantener toda una conversación seria mientras el pibe me decía "qué graciosa, tu hija... me estuvo hablando un montón!". Y yo no sabía qué delirios le podía haber dicho Cande... ¡de temer!

Húngaros en cada esquina

La Iglesia Evangélica Luterana de Amenábar al 1700 es un lugar misterioso.





Ahora tiene una curiosidad más. Todo se conecta con todo.





15 nov. 2009

Sabiduría porteña

¡Deja tu adicción a la gravedad!


Liniers - Macanudo


Al fin y al cabo, carpe diem!
But not for me...