…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura
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19 nov 2014

Dios escondido

En este villancico colonial se aprecia cómo la idea del Dios escondido llega a decirse en el Barroco como una adivinanza.




¿QUIÉN SERÁ, QUIÉN SERÁ? - Roque Ceruti (c.1683 - 1760).

(Villancico a 3, al Santísimo. "Archivo del Palacio Arzobispal de Lima", Perú).
Intérprete: Coro Exaudi de La Habana - Directora: María Felicia Pérez.
Imágenes: Pintura Barroca Boliviana.



–¿Quién será, quién será,
el que oculta sus grandezas
en la nube de un cristal?.

–El pastor amante,
el Sol más divino,
la sacra deidad.
–¿Quién será?.
–La fe le conoce,
también la esperanza
y la caridad.

[Copla]

La fe rendida le adore
con tan rara ceguedad,
que se pone más oscura
cuanto más ojos le dan.


Maestro de Calamarca - Ángel con espigas de trigo - Iglesia de Calamarca - Bolivia


De alguna forma veo realizadas aquí las palabras, tan oscuras siempre (en tantos sentidos), de Fernando Rodríguez de la Flor. En su libro La era melancólica. Figuras del imaginario Barroco, sugiere que el Dios escondido puede llegar a convertirse para el imaginario hispánico en un Dios engañador. Si lo que sostiene todo el mecanismo alegórico de conocimiento y explicación del mundo es la idea de que Dios dejó huellas de sí mismo en la creación del Mundo, que Dios es misterioso y sólo se puede conocer por la fe porque su sentido completo se revelará al hombre recién al "Fin de los Tiempos", ¿qué pasaría si en realidad somos víctimas de un engaño y nunca alcanzaremos el conocimiento verdadero?
Dice R. de la Flor:

"Es por la muerte, y únicamente por ella, en virtud de su virtus, que se puede acceder a la vida verdadera, y sobre esta paradoja fundacional se asentará todo el pensamiento trágico y tenebroso de la Contrarreforma hispana, presa de esta aporía. Todo en esta vida así entendida queda pospuesto al Día del Juicio Final; lugar implacable de la develación en que se mostrará la dies irae.
 (...)
 "La verdad estará desnuda; la historia revelará su sentido; los padecimientos ocultos, los méritos y los pecados quedarán a la luz resplandeciente. El "gran teatro" revelará a su guinista sólo al fin de los tiempos. Entonces, y sólo entonces,  caerán todas las máscaras. Tal es el pensamiento alumbrado por este tiempo.
(...)
"Pero tan lejana resulta al fin la develación (o revelación), que cabe en la vigilia prolongada llegara a imponerse la peor de todas las suposiciones. Es decir: que el hombre cuya naturaleza misma se funda en la disimulación y el engaño, puede ser también a su vez la criatura engañada, perpetuamente condenada a no conocer ni conocerse. Ello hasta abrir esa posibilidad pavorosa que se presiente en el nihilismo barroco, y que Descartes, con gesto valiente, por un instante verbaliza como "idea" de un Dios mentiroso: la especulación sobre un demiurgo que hace del engaño su única naturaleza (y no ya sólo la mera mecánica que le permite probar al hombre su temple)."
Fernando Rodríguez de la Flor, Era melancólica, p. 171 y 172. 

19 abr 2012

Los cosifluos y la teoría de la relatividad



Me apabulla tanto el paso del tiempo que ni siquiera puedo usarlo como debería.

Hoy no lograba escribir, así que perdí más tiempo mirando los millones de fotos que uno saca y guarda en la computadora. Encontré, entonces, estas figuras que había hecho Cande en el verano cuando le regalaron una cajita de plastilinas. 

Con concentración y velocidad apabullante, en menos de media hora, creó esta multitud de miniaturas, que después Diego bautizó como "cosifluos" en su álbum de fotos.







 




Es tristísimo ver a un caracol

que tenga el feo vicio del alcohol.
Tarda catorce meses
en ir haciendo eses,
desde un palo borracho hasta un farol.


(María Elena Walsh, Zoo loco, 1964.) 


27 sept 2010

Efectos colaterales

Ya sabemos que el arte, o lo estético en general, puede entenderse como aquello no absolutamente necesario para la supervivencia animal del hombre. Es la hipertrofia de sentidos, la acumulación de materiales para un uso no directamente práctico. 

Curioso es comprobar que ciertos caracteres patológicos logran un hecho estético hasta en la forma de tirar la basura.



Además de asombrarme y maravillarme por los efectos colaterales de la obsesión de mi marido por el orden y la limpieza, la imagen me pareció un buen emblema de lo que tiene el arte de excrecencia o de residuo.


25 ago 2010

Arte moderno

Luego de mi primera clase de trasnoche en la facultad (para mí dar clases de 21 a 23 es la trasnoche), llegué a casa y me encontré una instalación. Mi marido es un artista aunque se dedique a otras cosas. 


Más allá del gesto amoroso de esperarme con la comida lista (el menú tan primoroso de hamburguesas con ensalada lo había planeado yo), la instalación milimétricamente cuidada llamaba la atención.* Y movía a la risa.


Un chiste interno que me retrotrajo más de veinte años atrás. 

En la casa de una amiga nuestra ponían la mesa para la noche a las 6 de la tarde. Tener la mesa lista desde antes puede no ser tan extraño (para gente mucho más ordenada que yo, claro) pero lo asombroso es que dejaban los platos servidos y calentaban después la comida en el microondas... ¡Hamburguesas hechas tres horas antes y recalentadas! Por propia elección y para ser más eficientes, no por dar clases hasta las 11 de la noche. Juro que lo he visto yo con mis propios ojos: hamburguesas frías sobre platos fríos en mitad de la tarde. Si es que estos ojos son los mismos que tenía hace más de veinte años. Que tal vez, no.


* Lo que todavía no sé es por qué habrá pensado el artista que iba a querer comer con una foto mía presidiendo la mesa. Misterios del arte, que tiene principio para las preguntas pero no final para las respuestas.