…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura
Mostrando entradas con la etiqueta seudoacademia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta seudoacademia. Mostrar todas las entradas

16 abr 2014

16 de abril o los viajes espacio-temporales a bordo de una grey box


Estaba revisando unos volúmenes antiguos (para una tarea de catalogación que nos encomendaron junto a mi amiga Eleonora en el Instituto de Filología) y di con los cuatro tomos El evangelio en triumpho o historia de un philosopho desengañado. No tenía idea de qué era esta obra y ni noticias de su autor, que no figura en la portada ni en otra parte del volumen


Como se ve, con letra moderna alguien había anotado en lápiz el nombre de Pablo de Olavide, pero todo eso seguía sin decirme nada (¡oh, ignorancia! o, como decía mi abuela paterna, "el que no sabe es como el que no ve"). Así que empecé a leer el prólogo para enterarme de qué se trataba. Si la computadora que me asignaron hubiera funcionado en ese momento, habría encontrado los datos del libro en un instante, pero se aprecia en esta circunstancia fortuita cuánto más fructífero es a los perezosos o vagos (ejem, ejem) carecer de atajos informáticos para paliar la curiosidad.

Me sorprendió, en primer lugar, el comienzo de la historia personal del libro en el prólogo, situado en un lugar y fecha tan sonados: París 1789. Y, por supuesto, la mirada del español sobre la Francia de la época (el siglo XVIII español es un misterio para mí).
"Un destino tan triste como inevitable me condujo á Francia: mejor hubiera dicho, me arrastró. Yo me hallaba en París el año de 1789: y vi nacer la espantosa revolución que en poco tiempo ha devorado uno de los más hermosos y opulentos Reynos de la Europa. Yo fui testigo de sus primeros y trágicos sucesos; y viendo que cada día se encrespaban mas las pasiones, y anunciaban desgracias mas funestas, me retiré á un Lugar de corta población."



Así pues, la cuestión de las fechas quedó tintineando en mi cabeza mientras seguía leyendo el relato de este español que escapaba del Terror en Francia especialmente horrorizado ante el sacrílego abandono de la Religión 
"La iglesia en la que celebrábamos todos los días los terribles Mysterios, fué transformada en Templo profano que llamaron de la Razón"


¿Quién era el autor? ¿Qué hacía en Francia en esa época?


Luego seguía con la idea que evidentemente dio nacimiento al libro: debería haber una obra que explicara los fundamentos del Cristianismo: no para indicar lo que hay que creer (para eso ya están los catecismos) sino para dar cuenta y justificar el porqué es justo sostener esas creencias. 
[Los catecismos] "No explican los motivos de nuestra creencia, ni exponen las razones evidentes y los incontrastables fundamentos en que estriba la Religión Christiana, y que convencen de su Divinidad y certidumbre."

Sigue lamentándose por la ausencia de tal libro, que presenta como de utilidad manifiesta para revertir el proceso que se había iniciado en Francia (casi como el arma más poderosa de la contrarrevolución), que se une a su reconocimiento como hombre poco preparado para escribir él mismo semejante obra.


Sin embargo, por fin llega el turning point de este conflicto y he aquí lo que me produjo a mí la mayor impresión (idiota e intrascendente, pero también de eso se trata este blog): todo empezó a cambiar cuando su escondite fue descubierto o cuando el poder lo quiso apresar; y aparece aquí la otra fecha precisa que se menciona en el prólogo: 
"En la noche del 16 de Abril de 1794 la casa de mi habitación se halló de repente cercada de soldados, y por órden de la Junta de Seguridad general fuí conducido á la prisión de mi Departamento."


Tuve que mirar mi reloj para confirmar la fecha (a veces me pierdo), pero sí, estaba leyendo eso justo, justo, otro 16 de abril y justo, justo 220 años después.

El autor sigue hablando de coincidencias, como la que yo también experimentaba entonces, porque tuvo la suerte o providencia (todo es válido en el tópico del manuscrito encontrado) de dar en la prisión con un escrito que le venía como anillo al dedo para la obra que tanto necesitaba "la Francia" y la cristiandad.
"Pero el Cielo que favorece las buenas intenciones, dispuso que en la misma prisión tuviese en mis manos un manuscrito que contenía la historia reciente de un Philósopho muy conocido en una serie de cartas escritas por él mismo y por algunos de sus amigos."

En fin, como se imaginarán, el manuscrito encontrado de las cartas del Filósofo de estos tiempos será el cuerpo de la obra (le dio para 4 volúmenes ¿cómo se conservaría algo así en la prisión francesa?), en la que se recorre el paso desde la incredulidad racionalista hasta el convencimiento religioso, todo a través de las cartas de los personajes que mezclan la discusión filosófica con algunos relatos novelescos del acontecer de sus vidas. O al menos eso vislumbré hojeando un poco las páginas de la obra, que cuenta además cada tanto con algunos grabados muy del estilo de fines del XVIII para ilustrar las escenas novelescas. (Creo que hay 6 grabados por volumen, porque esa cantidad conté en el primero y hay al final de uno de ellos una anotación en lápiz de algún librero que dice "4 volúmenes con 24 grabados").

[Dejo aquí las paginas restantes del prólogo]

  

  



Mi apreciación de la obra se mostró congruente con los datos que encontré después por internet. Además de señalarme otra vez mi ignorancia –porque se trata de una obra de un enorme éxito entre finales del XVIII y principios del XIX–, pude conocer lo que no imaginaba de su curioso autor, Pablo de Olavide (también tan notablemente conocido que se ha creado hace pocos años una nueva universidad española que lleva su nombre).

Pablo de Olavide sin duda merece unas notas aquí, para que me quede constancia de su persona, en estos apuntes digitales que la red me guarda, y para que quienes, como yo, tampoco lo conocían se interesen en él. 

En esta página y en wikipedia (y aquí, una noticia más escueta) me entero de la vida de este criollo de familia rica, nacido en Lima a principios del siglo XVIII con una rapidísima carrera académica y muy precoces puestos en la administración del virreinato; su escandalosa huida de América, perseguido por deudas y acusado de desfalcos, con juicios que lo siguieron hasta España y que lo habrían sepultado en la cárcel si no lograba un casamiento más que ventajoso con una viuda veinte años mayor y por supuesto rica; sus viajes por Europa (no tan frecuentes en los españoles de su tiempo) y sus íntimos contactos con lo más preclaro de la intelectualidad francesa que lo llevó a ser perseguido por la Inquisición por introducir libros prohibidos en la Península; su necesario exilio en Francia por acusaciones de herejía, convirtiéndose en casi el único intelectual "español" (aunque recordemos que era americano de nacimiento) respetado por sus pares franceses (íntimo amigo de Voltaire); y, como vemos en las páginas de este prólogo, desanimado por las derivaciones radicales de la Revolución Francesa. Al parecer, con esta obra que apareció anónima pero que tuvo numerosas re-ediciones en poco tiempo, logró "comprar" su vuelta a España y el acogimiento como arrepentido al redil de la ortodoxia religiosa. [Aquí un breve comentario sobre ella.] En los últimos años de su vida (primeros del siglo XIX), publicó en España bajo el seudónimo de Anastasio Céspedes y Monroy.

[El armario gris donde se guardan los volúmenes del Tesoro en la biblioteca del instituto funcionó para mí esta vez como una querida y famosa blue box]

20 jul 2012

La gata y la tesis

La frase del título que me resuena desde hace días al pensar en las fotos que ahora quiero mostrar me hace pensar también irremediablemente al título de Poe "El pozo y el péndulo". No sé porqué será... el inconsciente que me traiciona y ensombrece esta vital experiencia de compañía gatuna.



La calidad de las fotos es muy mala, digamos que son testimoniales (¿eso me disculpa?), porque las voy sacando con el teléfono durante horas y horas de compartir el escritorio con mi gata.

Hay momentos que son de lucha vehemente por el territorio. 



Otros en que su placidez me conmueve tanto, como envidia me produce su sueño mientras yo sufro y velo.


¿Acaso no es esto demasiado?

Y también hay momentos en los que reina la armonía y cada una encuentra su lugar.



Entre otras vicisitudes de nuestra convivencia continuada, tuve la peregrina idea de traer un nuevo habitante. 
Primero hubo sorpresa, desencanto, más bien.


 Luego, curiosidad irrefrenable.


Y por fin, una queja sostenida e implacable.


La visita no duró más que unos 5 minutos. Hubo que repatriar al invasor bajo amenaza de que nuestro territorio común se viera inundado por hábiles y peludas patitas disconformes con la situación.


Pero bueno, aquí seguimos y seguiremos al menos tres semanas más. Haciendo lo mismo todos los días.


♣♣

Ahora, una prueba para descubrir optimistas o pesimistas: 


Eso que se ve ahí en la pantalla,
¿es una hoja medio llena 
o medio vacía? 


♣♣♣


Cada tanto, la gata se dedica a empollar la impresora para cuando por fin vaya salir de ahí la versión final de esta tesis.




Y volvemos al principio, porque "el 10 de agosto, el 10 de agosto" –LA fecha límite– retumba en mi cabeza como el nevermore de Poe.

29 feb 2012

Ironías del destino




No tuve vacaciones este año; no me quejo, no. Que lo mío no es ni hombrear bolsas en el puerto ni someterme a extensísimas horas de oficina bajo la mirada de un jefe. Hasta me da pudor que me paguen por hacer lo que hago. Algo que más bien pagaría yo por hacer ¿Será por eso que lo hago tan mal, como para que no se den cuenta de que lo disfruto? Tendría que hablarlo más con mi terapeuta...

Bueno, la cosa es que nos tomamos 5 días del final del verano para unas minivacaciones en familia, más que nada para llevar a las chicas a algún lado y dedicarles el tiempo a ellas (siempre que nos dejaran leer, descansar, sacar fotos, comer lo que quisiéramos... en fin; la usual dedicación exclusiva de todo padre amante de sus hijos). Cinco días, entonces, donde me había permitido olvidarme de la tesis y sus adyacencias a veces tan complicadas. 




Para que el motivo de esta entrada se entienda, es necesario explicar aquí que mi tesis iba a ser en principio sobre Cervantes y los emblemas. Sin embargo, ahora cuando se me va terminando el tiempo ya no sé bien sobre qué será (sí, estoy exagerando) pero es evidente que cada vez trata más sobre Cervantes y menos sobre emblemas. Lo cual es un verdadero problema ¿tiene sentido decir algo más sobre Cervantes? (Me cuesta evitarlo). Y ¿por qué no dedicarse más a la emblemática que podría ser un tema más "original"? (Porque no quiero)

Pero en estos cinco días en la Comarca de Sierra de la Ventana, en una cabaña pegada a un pequeño zoológico con 10 hectáreas para que todos pastoreáramos a gusto, no me iba a preocupar por eso. Era tema prohibido para mi mente.

Grande fue mi sorpresa cuando entramos a la cabaña y junto a las toallas encontré esto:


Jabón de tocador - EMBLEMA - para todo tipo de piel

¡A quién se le ocurre usar esta marca para jabones! Esta es la prueba de que hay un genio maligno por ahí que quiere complicarme la vida.

24 ene 2012

Horóscopo diario



  Si hay algo que nunca hago es consultar los horóscopos. Especialmente porque apenas recuerdo después lo que decían y así es difícil comprobar si se cumplieron las predicciones, o no. 

  Otra razón es que no entiendo nada de signos, ascendentes y esas yerbas. Apenas sé que soy de Leo. ¿Será por eso que me gustan los gatos? O ¿será por eso que soy bastante mandona? Pero no creo, porque no he visto nunca un rey de la selva con mis  niveles de indecisión... (Sería como un Fernando de la Rúa-Rey de la Selva... ¡Horroroso, horroroso!). 

  Bueno, sí, ya sé que la astrología tiene más sutilezas, pero la cosa es que también me cuesta creer mucho en todo esto. Quizás más por desconocimiento que por otra cosa, si hay algo que no soy (me parece) es una racionalista descreída de misterios insondables...

  El asunto es que hoy mi tutor de tesis, que consulta y sabe de estas cosas también, se ve que estuvo averiguando mi futuro (y el suyo, porque cuánto lo voy a joder si sigo dando vueltas con este asunto terrible). Hoy a la noche tenemos una reunión de trabajo (o eso nos decimos) y en un oráculo muy confiable, descubrió que tengo pronóstico favorable.

Horóscopo Diario Personal de Martes, 24 de enero de 2012
para Julia XXXXXXXXXX Nacida el XXXXXXXXXX 
(me da un poco de cosa poner tantos datos míos, una tontería ya sé...)


Un plan general

Esta influencia señala una gran oportunidad para conocerse a usted misma a través de su relación con su entorno y el efecto que tiene sobre él. 
Usted está altamente disciplinada y es capaz de canalizar todas sus energías hacia cualquier objetivo que quiera alcanzar. 
Existe una relación estrecha entre lo que hace y quién es. Aproveche esta oportunidad para examinar su vida y las estructuras que ha construido. 
Hoy puede organizar y hacer un plan general de la forma en que le gustaría ordenar sus asuntos y póngalo en marcha. 
Como trabaja a fondo y meticulosamente bajo esta influencia, sus esfuerzos lograrán resultados duraderos. 
Éste también es un buen momento para emprender cualquier disciplina intelectual o técnica que requiera concentración y mucha atención a los detalles.

  Ahora bien, si esto se cumple, con mi ayuda, claro (que nadie me enseñó más que Cervantes que a la fortuna se la ayuda con obras), si esto se cumple, decía, me convierto en Aschira. ¡Prometido!

8 nov 2011

Dibujando a Cervantes




Muchas cosas hay para contar de la visita a la ciudad de Azul de la última semana, así que empecemos por el principio de las Jornadas Cervantinas, que tuvo una inauguración perfecta.

En la plaza Don Quijote, donde están las esculturas de Regazzoni sobre los personajes cervantinos, durante una noche con una temperatura más que agradable, se invitó a todos los azuleños a descubrir el mural que había pintado Rep para hermanar su ciudad del medio de la pampa con Alcalá de Henares (en la foto de arriba se adivina el mural por detrás de la pantalla de proyección, un poco demasiado fina para cumplir su cometido, a decir verdad). Antes y en ese lugar, José Manuel Lucía Megías, dictaría una conferencia sobre la vida de Cervantes.

Estaba todo listo, llegaron los protagonistas, se encendió el sonido y luego de las formalidades de rigor con las que se dan comienzo a los actos (siempre tan prescindibles, nunca faltos de ridícula pomposidad), allí y entonces, comenzó la magia.

Lucía Megías logró el equilibrio perfecto de información, encanto, poesía y divulgación. Todos los espectadores, vecinos, especialistas y niños llevados por sus padres, fuimos cautivados por su reconstrucción de la vida de Cervantes, de la que de hecho se sabe tan poco.

Mientras él hablaba se proyectaban dibujos de Rep, como los videos que habían amenizado la espera, con las muestras de su trabajo en el muro azuleño que teníamos frente a nosotros. Pero inmediatamente empezamos a descubrir que los dibujos y las palabras tenían mucha coincidencia. De lo que hablaba José Manuel se veía un reflejo en la pantalla. Ya lo tendrían todo grabado y planeado desde antes, pensamos...

Pero, no, no era así. No nos lo habían anunciado: fue una sorpresa bien guardada y perfectamente calibrada. Rep estaba allí mismo, a un costado, dibujando in situ y en "tiempo real". Llevado por la reconstrucción de la vida de Cervantes que hacía Lucía Megías, él iba dibujando su propia versión o visión. 

Pude hacer un video casero y de muy mala calidad de algunos minutos de la conferencia-show multimedia. No logra ser un documento preciso, supongo que los Azul pronto sacarán un video genial con todo esto, pero al menos aquí puede verse ahora un mínimo testimonio de lo que fue esa noche que tuvo mucho de mágica.




Antes de que terminara la conferencia (no era difícil calcular cuánto faltaba, tratándose de la vida de Cervantes), quisimos verlo a Rep trabajando.




Fue más sencillo de lo que creímos y pudimos sacarle fotos bien de cerca. 



No éramos los únicos curiosos, como se podrán imaginar.


Rep usaba hojas grandes, marcadores negros y, a algunos dibujos, les daba una terminación mojando el dedo en café o en vino.













Para terminar, no sé si fue uno de mis dibujos preferidos (¡pasaba tan rápido de uno a otro que no dejaba de enamorarme de uno cuando ya empezaba otro!), pero sí que se inspira en uno de mis textos preferidos de Cervantes: la dedicatoria y prólogo al Persiles, escrito poco antes de morir.


























Nota final para romper la magia con la seudoacademia:
Quería dejar sentado que en los últimos minutos del video que grabé, José Manuel Lucía Megías lee el famoso soneto de Cervantes sobre el que yo basaba mi ponencia en las Jornadas Cervantinas ("¡Voto a Dios, que me espanta esta grandeza!"). Fue un gran placer oírselo leer, como sólo pueden leer los españoles a Cervantes, aunque no estoy de acuerdo con su modo de entenderlo, como si la primera voz que allí aparece fuera la del propio autor (que todo puede ser, pero no es como yo lo entiendo).


9 oct 2011

Coincidencias



No es extraño que los estudios que sobre un autor y su obra digan tanto, o más, de las preocupaciones propias del crítico o investigador que del objeto en sí del estudio. Todos solemos en mayor o menor medida hablar de nosotros mismos cuando hablamos de una obra. No sé esto si esta “bien” o está “mal”, si es la forma “correcta” de hacer crítica o estudios literarios, pero creo que no sé hacer otra cosa que lo que hago.


No pienso hablar de lo que hacen los otros, o lo que me parece que demuestran los demás por lo que escriben de Cervantes o de otros autores de la época que más o menos manejo. Sólo hablaré de mí. Y sin denunciarme, en realidad. Sólo constatando una realidad curiosa en la que hoy volví a pensar.




Durante los peores meses de la crisis argentina del 2001 y 2002, en medio de las revueltas, del gobierno de Fernando de la Rúa que se caía a pedazos y de las posteriores semanas de presidentes sucesivos (¿fueron 5 presidentes en cuánto tiempo?), yo escribía acerca de Sancho Panza, los duques y el castigo a los malos gobernantes. 


Las dudas de Sancho se acrecentaban con el recuerdo de unos poderosos que terminaron muy mal: el rey Favila al que se lo comió un oso cuando fue a cazar, en lugar de dedicarse a gobernar (como acota Sancho). Y el rey don Rodrigo que penaba en su penitencia final “ya me comen, ya me comen / por do más pecado había” (la pérdida de España por la invasión árabe se justificaba por su lujuriosa atracción por la Cava, hija del conde don Julián, así que ya nos imaginamos por dónde empezaban a comerlo las culebras con las que estaba encerrado).

No es que el espíritu social ni el momento político de aquellos meses me hubiera hecho elegir esos temas. En realidad venía recopilando hacía tiempo los temores de Sancho por el gobierno, la ácida mirada a los poderosos y esa recurrencia de los cuerpos comidos. No soy de rápida gestación ni creo tener mucha sensibilidad política. Pero era curioso estar en las tórridas tardes de diciembre del 2001 encerrada tratando de poner orden en mis notas sobre el mal gobierno cuando el país era un caos y las manifestaciones copaban la Plaza de Mayo. No sé si era una paradoja mi aislamiento en la torre de marfil o una mínima señal de contacto con la realidad social.



Estos días volví a tener una sensación parecida de conexión curiosa con lo que me rodea. Los particulares mecanismos de construcción de sentido de nuestro gobierno a mí no dejan de recordarme los del Barroco hispano. Por ejemplo si prestamos atención al mausoleo que le harán a Kirchner y a toda la simbología que se está desplegando para conmemorarlo. 


Bueno, justo en estos tiempos le ando dando vueltas a la relación de Cervantes con las prácticas simbólicas de su época; y en particular estoy ahora tratando de decir algo coherente sobre el mordaz soneto con estrambote que Cervantes escribió para comentar esa máquina insigne que fue el túmulo de Felipe II en Sevilla: una enormidad efímera que pretendía ser el reflejo de las honras que la ciudad rendía a su rey muerto.

"¡Voto a Dios, que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describilla!;
porque ¿a quién no suspende y maravilla
esta máquina insigne, esta braveza?

¡Por Jesucristo vivo! Cada pieza
vale más que un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh, gran Sevilla!,
Roma triunfante en ánimo y riqueza!

Apostaré que la ánima del muerto,
por gozar este sitio, hoy ha dejado
el cielo, de que goza eternamente."

Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto
lo que dice voacé, seor soldado,
y quien dijere lo contrario, miente."

Y luego, encontinente,
caló el chapeo, requirió la espada,
miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.



Rodríguez de la Flor habla de gasto y dilapidación simbólica en las fiestas funerarias barrocas y propone el soneto cervantino como ejemplo de mirada crítica (capítulo X, aquí y capítulo 4, aquí).


En notas periodísticas de estos días Luis Alberto RomeroBeatriz Sarlo analizan la construcción de un nuevo símbolo peronista en “Él”, Néstor Kirchner.