…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura
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7 oct 2014

El hermano mayor nos cuida (y mi papá lo vigila)



A raíz de las imágenes de google street view, muchos se han quejado por la invasión de su privacidad.

Yo ya he perdido la ilusión y sé que el gran hermano google ha tomado el dominio de todo lo que hacemos.

Por suerte, tengo a mi papá que los vigila y se mantiene atento desde la esquina de nuestra casa (acompañado, además, por el guardián de la cuadra).  Acá tengo la prueba.




10 abr 2014

Inscripciones II

Hay nombres, marcas y carteles que llaman la atención al viajero, especialmente a los andan siempre buscando idioteces divertidas.

Casos en los que el idioma diferente juega como instrumento de humor (bastante tonto, como de estudiantina, sin duda).

En Brasil, demostramos una gran fijación que podría ser las delicias de un freudiano. 


Una marca muy conocida en Brasil que se tendrá que cambiar el nombre si quiere venir a la Argentina



Pero también están estas cuestiones tan curiosas del catolicismo que no sabemos si se siguen manteniendo en pie.


"El santo pontífice León XIII concedió 100 días de indulgencia una vez por día a quien besara esta cruz conmemorativa y rezara un padrenuestro (1900-1901)"
Iglesia de la Candelaria en Río de Janeiro








Casos hay de modernización de los medios pero continuidad de las prácticas.

Belgrano (o Palermo) frente a la iglesia de San Benito Abad


Otras veces llama la atención la mezcla entre lo formal y lo familiar.




En uno de los bancos de la iglesia San Gabriel Arcángel de Tapalqué (Provincia de Buenos Aires), los sobrenombres cariñosos son muy tiernos ahí.

Pero sin duda, el mejor ejemplar adquirido en nuestra cacería de los últimos meses es esta advertencia irrealizable a la entrada del camping de Tapalqué.

"Prohibido el ingreso al camping de todas las personas que no estén en el mismo" Camping de Tapalqué
¿Cómo hace uno para entrar si no está ya adentro y para qué va a querer entrar si ya está ahí? Trampas del lenguaje, casi como en la paradoja del mentiroso, el cretense que decía que todos los cretenses eran mentirosos...  O en su realización cervantina tal como se lo plantean a Sancho para burlarse de él cuando es gobernador de la "Ínsula Barataria":

—Señor, un caudaloso río dividía dos términos de un mismo señorío, y esté vuestra merced atento, porque el caso es de importancia y algo dificultoso... Digo, pues, que sobre este río estaba una puente, y al cabo della una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era en esta forma: «Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna». Sabida esta ley y la rigurosa condición della, pasaban muchos, y luego en lo que juraban se echaba de ver que decían verdad y los jueces los dejaban pasar libremente. Sucedió, pues, que tomando juramento a un hombre juró y dijo que para el juramento que hacía, que iba a morir en aquella horca que allí estaba, y no a otra cosa. Repararon los jueces en el juramento y dijeron: «Si a este hombre le dejamos pasar libremente, mintió en su juramento, y conforme a la ley debe morir; y si le ahorcamos, él juró que iba a morir en aquella horca, y, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre». Pídese a vuesa merced, señor gobernador, qué harán los jueces del tal hombre, que aún hasta agora están dudosos y suspensos, y, habiendo tenido noticia del agudo y elevado entendimiento de vuestra merced, me enviaron a mí a que suplicase a vuestra merced de su parte diese su parecer en tan intricado y dudoso caso. (Quijote, II, 51)

22 oct 2013

Congreso AIH en Buenos Aires - una mirada


Tres meses después, me pongo al día con una mirada desordenada, fuera de foco y muy parcial sobre la AIH en la Universidad de Buenos Aires.
(Más fotos en el álbum completo, aquí)



Florencia Calvo, Gloria Chicote y Melchora Romanos





Jacqueline y Augustin Redondo 
En la residencia del embajador de España (con Fernando Copelo)
Mezcla de Española II con Española III 
Patricia Festini y Noelia Vitali

Aldo Ruffinatto, Juan Diego Vila, Luce López-Baralt y José Manuel Lucía Megías
Luce López-Baralt y su extraordinaria comunicación cervantina


Plenaria de Christoph strosetzki



Pablo Jauralde Pou
Plenaria de Paul Julian Smith
Presentación de Azul, Ciudad Cervantina

Augustin Redondo, Ruth Fine, Pierre Civil y Michèle Guillemont
Reunión de investigadores Siglo de Oro
Jack Weiner, Ruth Fine

David T. Gies, Melchora Romanos, Juan Diego Vila y Leonardo Funes
  






9 ago 2013

No todavía



A fines del mes pasado entramos a las corridas al Cementerio de la Recoleta para un paseo veloz en mitad del Congreso de la AIH y, como Buenos Aires siempre da sorpresas (en especial a los que la conocemos tan mal), apareció esto: una coqueta bóveda art decó con mi apellido



Desde ya que no es de mi familia, ¡qué va a ser! Igual podía probar a ver si me aceptaban...


No esperé demasiado y preferí seguir adelante, por las dudas. A veces es mucho mejor no pertenecer o al menos no todavía, como diría San Agustín.

Hoy encontré más datos sobre la bóveda, obra del arquitecto Troiani Troiano, aquí: 

AfterLife


20 jun 2013

Fuga

Buenos Aires se nos viene encima. Cae indefectible sobre nuestras cabezas y ya, como mínimo, nos tiene abrumados

Diseño de Sue Takahashi

Se ha trabajado mucho y seguramente todo saldrá bien, pero le tengo miedo a estas semanas que nos quedan por delante.

Mejor escaparse e imaginar los encantos en la otra orilla, con otros responsables y ese aura de universo paralelo que tiene para mí Montevideo.

(Por la ciudad vieja)








(Por Pocitos)






 
 (Un Sancho y don Quijote, abatidos y apenas visibles tras el vidrio)