…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

10 mar. 2010

A Bit of Paradise

Hace un par de meses, mis hijas vieron la película Mamma mia!, el musical con canciones de ABBA. Me gusta esa película, Merryl Streep está fantástica y difícilmente podrá molestarme cualquier cosa donde actúe Colin Firth (!!).



Pero desde entonces no ha dejado de sonar en el auto –salvo escasos momentos de triunfo en que sus padres lográbamos imponernos– la música del famoso grupo sueco. Y hubo días en que no podía sacarme de la cabeza ciertas letras que machacaban como la gota que horada la piedra ("Mamma mia, here I come again / my my, how can I resist you!").

La semana pasada tuve un alivio. En ejercicio de autoafirmación de poder materno (¡Venceremos!), dejé el disco que estaba escuchando cuando ellas subieron al auto. Se trataba de la banda de sonido de otro musical: Everyone Says I Love You, aquella película de Woody Allen que inauguró lo de hacer cantar a actores, fueran o no cantantes. Me fascina esa película y más todavía las canciones clásicas que rescata. (También es cierto que adoro desde siempre a Alan Alda y que, cuando se estrenó la película en los cines, empezaba a conocer a Edward Norton.)

El asunto es que pude imponer mi disco en varios viajes sin quejas del asiento de atrás. Pero eso no es todo. La alegría vino unos días después cuando antes de irse a dormir, descubrí a las dos tarareando y cantando MIS canciones. Ahora ellas no podían sacarse de la cabeza "Just you, just me / a bit of paradise / right here for us two".



Sólo resta mostrarles la película y cruzar los dedos. ¿Cómo será su primera experiencia con Woody Allen?