…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

17 ene. 2013

Ordenar



No hay caso, no se me da, no sé cómo hacerlo y me produce un sufrimiento imposible y absurdo. Hablo de 'ordenar' en el sentido de poner cada cosa en su lugar; 'ordenar' de dar órdenes no se me da tan mal, dicen algunos... (pero yo los mando a callar, y listo).


Ese otro ordenar es un suplicio, no sé cómo hacerlo. El problema son la decisiones. Las cosas que ya tienen un lugar, no me generan esta angustia (a lo sumo un poco de fiaca por el trabajo, al que tampoco soy muy adepta), pero qué hacer con aquello a lo que hay que buscarle un lugar o cambiárselo por otro mejor o separarlo por categorías adecuadas, lógicas y convincentes, que permitan volver a encontrar lo que se ha guardado sin tener que romperse la cabeza reconstruyendo intrincados caminos de razonamiento. 

Eso es lo que me paraliza: la duda, las categorías ¡las decisiones! Y todas esas cosas las necesito para ver qué hacer con la maraña de papeles, fotocopias de libros, capítulos y artículos que ya no tengo manera de dominar y que necesito no sólo guardar sino también ordenar de manera de poder encontrarlos cuando los vuelva a necesitar.

La imagen de Escher es lo que mejor define mi estado mental.  Y lo que pienso todo el tiempo cuando trato de encontrar un orden entre los papeles y los libros es en los comentarios de Borges sobre "El idioma analítico de John Wilkins"; mis categorizaciones son también como las de aquella enciclopedia china: 
En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (i) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas.

Mejor dejo todo otra vez y me voy a tirar en la cama a leer Orgullo y prejuicio en la traducción de José C. Valés. Allí está todo en su lugar.


16 comentarios:

Marta Domínguez Senra dijo...

Líquida total. Me encanta leer y no me canso de releer y releer la clasificación de Borges.

Paula Irupé Salmoiraghi dijo...

Yo ordeno "deícticamente", je: más cerca o más lejos del enunciador, es decir yo: lo que necesito ya, lo que voy a necesitar seguro, lo que quiero tener a mano para acordarme, lo que va con esto otro porque lo voy a ver cuando vea lo otro y así. Y si no me sale pateo lo que me molesta o lo meto en el fondo del placard y que lo encuentre Montoto.

Julia dijo...

No sé, no sé, no sé... Sigo sin decidir nada. Yo entro en la clasificación de los "que se agitan como locos"

Stuart Clayton dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Stuart Clayton dijo...

'ordenar' en el sentido de poner cada cosa en su lugar

No supe que cada cosa tiene un lugar especial, mucho menos uno que le pertinece à ella. Las cosas que conozco yo, todas, pueden estar un momento en este lugar, despues en otro, según mi disposicion y el tiempo. Como los pensamientos.

Quizás el problema no es las decisiones, sino la convicción que tengas que tomar decisiones, y además decisiones scientificas und una vez para siempre.

La imagen de Escher puede inquietar porque capta una vista seudo-objectiva de lejos. Mira à la gente que vive allí dentro, no parece ser triste. No están tomando decisiones ni fotos de si misma.

Stuart Clayton dijo...

How about a preliminary physical sorting-out, more or less arbitrary - articles in these boxes, books in those. Then set up two card catalogs.

One catalog has a card for each book, with the title and alos "category words" of your choosing that apply to the book. The other catalog has a card for each "category word", with the word and a list of the books to which it applies.

This is essentially how librarians organize books. But these card catalogs don't have to be fully synchronized with each other. They cannot replace your memory and a willingness to follow the traces you've left for yourself.

Stuart Clayton dijo...

I organize my books as I read them. Over the years I have developed a detailed system of underlining and margin annotations. Certain things I write on the back pages, or add to the index.

And when I finish a book, I always write the date under the title. That way I can recall the circumstances of that year and month, and remember other things I read at around the same time. I also see how many times I read it.

Julia dijo...

Muchas gracias, Stuart, por tus comentarios y consejos. Me conmueve que te hayas tomado el trabajo de intentar ayudarme.
Me temo, sin embargo, que soy mucho más desordenada (física y mentalmente) como para lograr con éxito tus propuestas... Pero algo podré hacer, algo solucionaré en los próximos meses y te contaré los resultados.
Me encantó tu sistema de poner las fechas de lectura en los libros. Mi memoria es tan mala que en muchas oportunidades encuentro anotaciones mías en textos que no recordaba haber leído!

Stuart Clayton dijo...

en muchas oportunidades encuentro anotaciones mías en textos que no recordaba haber leído

Fueron quizás anotationes escritas por otro autor despues que las habias escritas tú antes. Julia Menard !

Julia dijo...

Ja! Si, claro, Stuart, sin duda que tu explicación es la más válida. (¡Gracias!)

Stuart Clayton dijo...

Me equivoqúe con "despues que las habias escritas tú", no ? Correcto: "despues de haberlas escritas tú " ?

Stuart Clayton dijo...

O "despues de que las habias escritas tú" ? Or is the whole thing wrong ???

Julia dijo...

El error de la preposición "de" en "después de" es muy común incluso hasta para los hablantes nativos, está tan extendido que quien sabe si la norma no irá a cambiar con el tiempo.
Las dos posibilidades que das en tus correcciones son perfectamente adecuadas y aceptables "después de que las habías..." y "después de haberlas..."
Sin embargo, debo decirte que el error más importante está en el participio "escrito/*escrita" y quizás eso es lo que te sonaba mal. El asunto es que deberías haber dicho "habías escritO" o "después de haberlas escritO". El participio en esos casos es invariable, lo que concuerda en género y en número con el sujeto es el verbo auxiliar ("haber") en los tiempos compuestos y el enclítico (-las) en el caso de la frase verbal que usaste en la segunda opción "después de + infinitivo".
Todo esta explicación está en duda... Desde ya que estoy segura de cuál es la forma correcta en estos casos, pero nunca antes había pensado en las razones y menos intentado dar explicaciones que justificaran el uso.

Stuart Clayton dijo...

I just knew it ... I was confusing the Spanish participle business with the French one: [les choses] ... de les avoir écrites

Jose C. Vales dijo...

¿No te parece, amiga Julia, que a veces intentamos ordenar un mundo que naturalmente es caótico? ¡Esto es un caos asombroso y maravilloso! ¡Disfrutémoslo!
Besos y abrazos desde el gélido hemisferio norte.

Julia dijo...

Hola, José, estuve en el hemisferio norte unos días y por eso mi demora en la respuesta. Pero nada de gélido: más bien la soleada Florida. Pero lo suficientemente norte como para que hubiera ardillas ¿por qué aquí no tenemos esa suerte?
En cuanto al orden y el caos, yo soy de esas desordenadas culposas que no saben ordenar pero tampoco disfrutan completamente de la libertad caótica. ¡Qué castigo!