Hace tanto que no escribo nada por acá, debe ser por las estupideces que estoy escribiendo en lo que pronto tiene que ser una tesis...
La cosa es que en un recreo autopermitido o autoimpuesto (que al ser "auto" es lo mismo); en un recreo, decía, pensé que algo podría garabatear por aquí. El problema es que todas las ideas sobre lo que me gustaría publicar me llevarían más tiempo del que efectivamente tengo.
Ante este terrible conflicto existencial, inmediatamente se me hizo presente la frase del título. Como en tantas situaciones cotidianas, las citas de Esperando la carroza aparecen diligentes y apropiadas.
Me voy al almacén a comprar matambre, mortadela y salchichón...
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