…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

14 sept. 2010

...los que de un flaco leño se confían


Viendo fotos viejas, que mi madre guarda con desastroso celo, me puse a pensar cuántos barcos estuvieron dando vueltas por la vida de mi familia.

En un principio habrá habido barcos que trajeron a mis bisabuelos o tatarabuelos desde Europa hasta aquí. Pero de eso no hay registro fotográfico, al menos que yo sepa. 

Luego están los barcos de los viajes de placer. 

(Mis abuelos maternos y mi tía, 1938)






Me encantan esas fotos por la elegancia que transmiten y que yo agrando en mi imaginación porque no logro comprender del todo cómo será eso de pasarse varios días o hasta un par de semanas a bordo de un barco-hotel (y eso que de chica vi todos los capítulos del Crucero del Amor, pero por suerte esos barcos de mis abuelos no se le parecen).

Los únicos "cruceros" que yo hice fueron en veleros de no más de 9 metros de eslora.


Muy deportivo,


lleno de aventuras,


 en contacto directo con la naturaleza...


e incomodísimo, si quieren mi sincera opinión.


Y eso que ni menciono el "olor a barco" que me da náuseas desde que tengo uso de razón...



Los destinos eran tan esplendorosos como el Delta del Paraná, 

(Amarrado al muelle de este recreo del Delta y casi tapado por él, está el Corsario II, nuestro primer velero.)

o la costa de Uruguay.

(Colonia, Uruguay, el protagonista de esta foto es Cacho, nuestro perro más feo y más querido)


Envidio a mis padres que lo pasan genial en esos viajes que siguen haciendo juntos, descubriendo o redescubriendo lugares increíbles.


Me encantaría que no me incomodara la incomodidad, pero es como pedirle peras al olmo.

No digo que no pueda disfrutar momentos náuticos, que sí lo hago y entiendo bien el gesto de plenitud de mi abuela paterna en esta foto, posando como diva de los años dorados del cine.


Es que las velas, el viento y el agua, cuando están mansos –y a una no la hacen trabajar– son puro placer. Pero la vida en un barco pequeño, bueno... ¡eso ya es otra cosa!






Mi hermano, este verano europeo, también estuvo de crucero. Ya más adulto y con más comprensión del mundo de lo que aquí mostraba, o eso espero...

Un crucero que iba de San Petersburgo a Moscú o viceversa, que es lo mismo. Total, la cosa es que hizo varias veces el viaje, porque tampoco logró ir completamente de pasajero como iban nuestros abuelos. Él y su mujer, pianista, fueron contratados, ¿se ofenderán si digo "como número vivo"? no sé, mejor no lo digo. Fueron como artistas, entonces, para que él cante y ella acompañe con el piano, amenizando las veladas de los pasajeros que sí pagaron su boleto.





Nosotros creo que los últimos viajes en "barco" pagado (es decir no en el Inquieto, el tercer hijo de mi padre) fueron éstos.

(en Mendoza, Argentina)

(en Florianopolis, Brasil)

No compiten en glamour con los viajes de mis abuelos, me temo.

12 comentarios:

Nina dijo...

"Get my will and an eraser"

Julia dijo...

jajajajajaja, el sábado vimos de vuelta con Cande Everyone Says I Love You...
¿En qué te he ofendido, madre mía? ¿O mejor, cuál de las ofensas te ha llevado a este punto de no retorno?
Lo siento (pero no voy a cambiar nada, te aviso)
Un beso

Aaoiue dijo...

Esa manía de hacer los chalecos salvavidas en colores llamativos destroza cualquier fondo de armario y toda etiqueta.
De todas maneras, una vez que estuve mirando precios de cruceros (fue el mismo año que miré las tarifas de entierros, solo por curiosidad) vi que los que eran supuestamente equivalentes oscilaban entre 500 euros y 5000 euros. Esa franja es cuando menos todo un acicate para la imaginación.

¡Y pensar que mi familia americana llegó en barcos!

Aaoiue dijo...

Ostras, tú, se ha ido el comentario a tomar viento.
Decía que desconfíaba tanto de los cruceros muy baratos como de los muy caros. Y que hubo un tiempo en que me interesé por las tarifas de los servicios funerarios y resulta que inopinadamente mi padre se murió a los cuatro meses. Iba tan sobrada que sabía más que el funcionario de Pompas Fúnebres, y hasta tenía la música elegida y todo, la de la ceremonia final. En fin, de lo que estoy segura es que por mucho que me informe de cruceros no caerá esa breva. Asco de vida.

Julia dijo...

A mí me gustaría hacer un crucero por el Egeo, por ejemplo, en un barco más bien pequeño y sin "actividades recreativas", por favor!

Julia dijo...

(repito aquí un comentario en respuesta al primero de Aa que borré para corregir una burrada)

¡Entierros y cruceros en un mismo año! La conjunción da para todo un oximoron o para una reflexión alegórica... Ya sabés que la vida como un barco que surca el mar (proceloso, a veces, quieto y manso, otras) es una metáfora muy usada. Bueno y la imagen del ataúd como nave del último viaje no es menos adecuada.

Hay que averiguar qué te hacían por todos esos euros de diferencia, como para que valiera la diferencia ¿no?

Y en cuanto a los salvavidas, prefiero que me encuentren por los destellos naranjas, si caigo al agua a cumplir las reglas de la etiqueta (aunque alguien previsor podría vestirse de modo que hasta combine con el salvavidas, como dice alguien de mi familia "todo es cuestión de organizarse" ja!)

AJP Crown dijo...

I used to design cruise ships for a big architecture firm, and I went on some of them. They were like floating hotels. Inside, they had very little feeling of a real ship; they have completely inappropriate materials, like stone flooring. And, except for the most expensive ones, they had terrible food. Actually, the expensive ones are pretty good if you don't mind being confined with lots of aged rich people. Much better to go as the entertainment.

AJP Crown dijo...

P.s. That's a fabulous picture of your abuela paterna. I have some of my abuela materna looking great on ships in the 1920s. Man or woman, I feel it's harder to look that good nowadays.

Julia dijo...

Thank you, AJP, yes she's loking great. That picture is from 1936. I have lots of pictures of my grandparents spending summer holidays at the beach, wearing incredible uncomfortable clothes and still looking GREAT and relaxed.

AJP Crown dijo...

That's right, we're much more comfortable than they were.

Mar-Giverny dijo...

Me han encantado las fotos, y esas antiguas de la familia, ciertamente un tesoro:-)

Julia dijo...

Gracias, M-G! Espero escribir más sobre esas fotos de familia.