…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

9 ago. 2013

No todavía



A fines del mes pasado entramos a las corridas al Cementerio de la Recoleta para un paseo veloz en mitad del Congreso de la AIH y, como Buenos Aires siempre da sorpresas (en especial a los que la conocemos tan mal), apareció esto: una coqueta bóveda art decó con mi apellido



Desde ya que no es de mi familia, ¡qué va a ser! Igual podía probar a ver si me aceptaban...


No esperé demasiado y preferí seguir adelante, por las dudas. A veces es mucho mejor no pertenecer o al menos no todavía, como diría San Agustín.

Hoy encontré más datos sobre la bóveda, obra del arquitecto Troiani Troiano, aquí: 

AfterLife


2 comentarios:

mim dijo...

Nosotros, mi marido y yo, visitamos Recoleta en 2004. Nos gustó mucho. En todos paises en vacaiones, visitamos los cementerios, y esto fue muy interesante. Gracias por publicar en su blog.

Julia dijo...

¡Gracias a vos, mim, por pasar por aquí!
Me alegro que te haya gustado la publicación, el cementerio de la Recoleta es un lugar muy curioso.