…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura

20 jul 2012

La gata y la tesis

La frase del título que me resuena desde hace días al pensar en las fotos que ahora quiero mostrar me hace pensar también irremediablemente al título de Poe "El pozo y el péndulo". No sé porqué será... el inconsciente que me traiciona y ensombrece esta vital experiencia de compañía gatuna.



La calidad de las fotos es muy mala, digamos que son testimoniales (¿eso me disculpa?), porque las voy sacando con el teléfono durante horas y horas de compartir el escritorio con mi gata.

Hay momentos que son de lucha vehemente por el territorio. 



Otros en que su placidez me conmueve tanto, como envidia me produce su sueño mientras yo sufro y velo.


¿Acaso no es esto demasiado?

Y también hay momentos en los que reina la armonía y cada una encuentra su lugar.



Entre otras vicisitudes de nuestra convivencia continuada, tuve la peregrina idea de traer un nuevo habitante. 
Primero hubo sorpresa, desencanto, más bien.


 Luego, curiosidad irrefrenable.


Y por fin, una queja sostenida e implacable.


La visita no duró más que unos 5 minutos. Hubo que repatriar al invasor bajo amenaza de que nuestro territorio común se viera inundado por hábiles y peludas patitas disconformes con la situación.


Pero bueno, aquí seguimos y seguiremos al menos tres semanas más. Haciendo lo mismo todos los días.


♣♣

Ahora, una prueba para descubrir optimistas o pesimistas: 


Eso que se ve ahí en la pantalla,
¿es una hoja medio llena 
o medio vacía? 


♣♣♣


Cada tanto, la gata se dedica a empollar la impresora para cuando por fin vaya salir de ahí la versión final de esta tesis.




Y volvemos al principio, porque "el 10 de agosto, el 10 de agosto" –LA fecha límite– retumba en mi cabeza como el nevermore de Poe.

9 jul 2012

Cataratas del Iguazú



Maravilla
*



Belleza
*




Potencia
y energía natural
*




***


Y un lugar perfecto para suicidarse, también.


10 jun 2012

...y desharás la rueda?


En el Parque das Aves de Foz de Iguaçú entramos a un recinto de picaflores y mariposas.



Al ver las fotos de vuelta a casa descubrimos la miniaturez de las patitas del picaflor.




Los loros y guacamayos, por otra parte, eran muy hábiles usando sus patas, aunque éstas no fueran tan lindas.










Y la pata de esta iguana parece mentira, como me suelen parecer siempre las pieles de los reptiles.






***

Se solía decir que el pavo real bajaba avergonzado su magnífica cola cuando miraba al piso y recordaba lo feos que eran sus pies. Por eso servía como ejemplo de la soberbia arrepentida o de los soberbios que debían bajar sus humos... Con esa intención en El coloquio de los perros Cipión le dice a Berganza a modo de reto:
Mírate a los pies y desharás la rueda, Berganza; quiero decir que mires que eres un animal que carece de razón, y si ahora muestras tener alguna, ya hemos averiguado entre los dos ser cosa sobrenatural y jamás vista.
La emblemática está llena de pavos reales con su mensaje en contra de la vanidad mundana, como éste de Francisco de Villava


Enpresas espirituales y morales, Baeza 1613.
II parte, empresa 27.

"Deformes oblita pedes" ["Ha olvidado sus pies deformes"]

Haze la rueda con gallarda pompa
La ave de Juno, y en soberbia se arde
Y qual quien oye belicosa trompa,
De su bello plumaje haze alarde.
Mas mírese a los pies y el hilo rompa
Deshaga el cerco y su altivez retarde,
Para que ansí se humille quien se ufana
Viendo el remate de la vida humana.

¿Habrá que avergonzarse siempre de los propios pies? Seguramente no. No parece lo mejor seguir esa mirada culpógena tan propia del Barroco. Pero sirve recordar cómo, dónde y con qué uno está parado en este mundo.







13 may 2012

San Telmo, 15 de abril

El otoño cada vez llega más tarde a Buenos Aires. El año pasado se demoró hasta los primeros días de abril, este año parece que recién en mayo empezamos con el fresquito.

Un domingo de mediados de abril fuimos a pasear por el barrio de San Telmo, todavía hacía un calor antes impensado para esta época, y por las calles que son peatonales los fines de semana, la marea humana era algo apabullante. 









La mayoría de los puestos de la calle Defensa vendía chucherías nada destacables. Lo que sí sobresalía era la mugre de las calles, la ciudad está cada vez más sucia.



Había algunos lugares de remanso, por suerte y ahí encontramos además muy buenos artesanos. Entre ellos, un joyero fantástico, al que apenas pueda le voy a comprar algo.






Cande le deja unos billetes a los chicos de la banda de Jazz que la miran divertidos por su mezcla de vergüenza y sofisticación






Y en la esquina de Balcarce y Estados Unidos, el café Rivas, resultó un lugar perfecto para terminar el paseo.

















Esta placa 
señala el vértice S.E. 
de la ciudad de Buenos Aires 
en la época de su fundación 
por don Juan de Garay
 el año 1580.