…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura
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18 may 2014

Entre el urbanismo y la escatología

En el Cusco, el ombligo del mundo inca y lugar mágico todavía, resulta coherente hallar buenos indicios para el camino de nuestras vidas.


Hay  que decidir si esto es un letrero vial o una recomendación metafísica. 

Cierto que parecía haber obstáculos para llegar al final.


Y, aunque estaba sin duda empedrada, no podríamos asegurar que fuera de buenas o malas intenciones. 

Lo que es seguro es que no es ninguna autopista al infierno pero tampoco parece una escalera al cielo :-p

Mejor hacer caso a los carteles y caminar con precaución.



9 may 2014

Elogio de la hospitalidad

Me llegan nuevas noticias del Festival Cervantino de Azul y pienso en el reencuentro con los amigos que nos ganamos a lo largo de estos últimos años de peregrinación constante a esa ciudad tan hospitalaria.

Pienso entonces en la cordialidad de sus bienvenidas y en la melancolía de las despedidas. Así que revuelvo -digitalmente- en las fotos de las últimas visitas y me acuerdo de lo que me había olvidado: la mejor de todas las recepciones que tuve en Azul fue la de noviembre del año pasado cuando fui con toda la familia. 




La cosa fue así; apenas llegamos a Chacras de Azcona, las dos perras y el gato del lugar nos llevaron en tour para reconocer el terreno.


(Bueno, en realidad el gato, como buen gato, se quedó en la parte más cómoda de la casa).



 

Y luego, nos acompañaron mientras dábamos el parte a nuestras madres del  siempre inquietante viaje por la Ruta Nacional 3


Esos llamados son el mejor testimonio de cómo a los 10 minutos de haber llegado, las dos perras nos hacían sentir ya como en casa.




Al atardecer de ese día y en los siguientes, se mantuvieron igual de hospitalarios y compañeros.

 






Supongo que ninguno de los amigos azuleños se va a sentir ofendido por meterlos en esta competencia. ¿No?

10 abr 2014

Inscripciones II

Hay nombres, marcas y carteles que llaman la atención al viajero, especialmente a los andan siempre buscando idioteces divertidas.

Casos en los que el idioma diferente juega como instrumento de humor (bastante tonto, como de estudiantina, sin duda).

En Brasil, demostramos una gran fijación que podría ser las delicias de un freudiano. 


Una marca muy conocida en Brasil que se tendrá que cambiar el nombre si quiere venir a la Argentina



Pero también están estas cuestiones tan curiosas del catolicismo que no sabemos si se siguen manteniendo en pie.


"El santo pontífice León XIII concedió 100 días de indulgencia una vez por día a quien besara esta cruz conmemorativa y rezara un padrenuestro (1900-1901)"
Iglesia de la Candelaria en Río de Janeiro








Casos hay de modernización de los medios pero continuidad de las prácticas.

Belgrano (o Palermo) frente a la iglesia de San Benito Abad


Otras veces llama la atención la mezcla entre lo formal y lo familiar.




En uno de los bancos de la iglesia San Gabriel Arcángel de Tapalqué (Provincia de Buenos Aires), los sobrenombres cariñosos son muy tiernos ahí.

Pero sin duda, el mejor ejemplar adquirido en nuestra cacería de los últimos meses es esta advertencia irrealizable a la entrada del camping de Tapalqué.

"Prohibido el ingreso al camping de todas las personas que no estén en el mismo" Camping de Tapalqué
¿Cómo hace uno para entrar si no está ya adentro y para qué va a querer entrar si ya está ahí? Trampas del lenguaje, casi como en la paradoja del mentiroso, el cretense que decía que todos los cretenses eran mentirosos...  O en su realización cervantina tal como se lo plantean a Sancho para burlarse de él cuando es gobernador de la "Ínsula Barataria":

—Señor, un caudaloso río dividía dos términos de un mismo señorío, y esté vuestra merced atento, porque el caso es de importancia y algo dificultoso... Digo, pues, que sobre este río estaba una puente, y al cabo della una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era en esta forma: «Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna». Sabida esta ley y la rigurosa condición della, pasaban muchos, y luego en lo que juraban se echaba de ver que decían verdad y los jueces los dejaban pasar libremente. Sucedió, pues, que tomando juramento a un hombre juró y dijo que para el juramento que hacía, que iba a morir en aquella horca que allí estaba, y no a otra cosa. Repararon los jueces en el juramento y dijeron: «Si a este hombre le dejamos pasar libremente, mintió en su juramento, y conforme a la ley debe morir; y si le ahorcamos, él juró que iba a morir en aquella horca, y, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre». Pídese a vuesa merced, señor gobernador, qué harán los jueces del tal hombre, que aún hasta agora están dudosos y suspensos, y, habiendo tenido noticia del agudo y elevado entendimiento de vuestra merced, me enviaron a mí a que suplicase a vuestra merced de su parte diese su parecer en tan intricado y dudoso caso. (Quijote, II, 51)

31 mar 2014

Quién te ha visto y quién te ve


He aquí uno de mis compañeros en un viaje reciente. 


La cara más amistosa que veíamos al asomarnos por las mañanas o antes de volver al encierro nocturno.



Su cara me suena. Estoy segura de que se parece a un personaje de algún dibujito animado, algún dinosaurio o lagarto porque eso es lo que es (no cabe duda). Pero no sé cuál.
Espero que no sea él mismo y que haya tenido que aceptar este otro trabajo una vez que el programa se canceló.




Ya lo sé: es un poco tremendo mi estado últimamente; me comunico más con las cosas que con la gente.



20 jun 2013

Fuga

Buenos Aires se nos viene encima. Cae indefectible sobre nuestras cabezas y ya, como mínimo, nos tiene abrumados

Diseño de Sue Takahashi

Se ha trabajado mucho y seguramente todo saldrá bien, pero le tengo miedo a estas semanas que nos quedan por delante.

Mejor escaparse e imaginar los encantos en la otra orilla, con otros responsables y ese aura de universo paralelo que tiene para mí Montevideo.

(Por la ciudad vieja)








(Por Pocitos)






 
 (Un Sancho y don Quijote, abatidos y apenas visibles tras el vidrio)









9 jul 2012

Cataratas del Iguazú



Maravilla
*



Belleza
*




Potencia
y energía natural
*




***


Y un lugar perfecto para suicidarse, también.


10 jun 2012

...y desharás la rueda?


En el Parque das Aves de Foz de Iguaçú entramos a un recinto de picaflores y mariposas.



Al ver las fotos de vuelta a casa descubrimos la miniaturez de las patitas del picaflor.




Los loros y guacamayos, por otra parte, eran muy hábiles usando sus patas, aunque éstas no fueran tan lindas.










Y la pata de esta iguana parece mentira, como me suelen parecer siempre las pieles de los reptiles.






***

Se solía decir que el pavo real bajaba avergonzado su magnífica cola cuando miraba al piso y recordaba lo feos que eran sus pies. Por eso servía como ejemplo de la soberbia arrepentida o de los soberbios que debían bajar sus humos... Con esa intención en El coloquio de los perros Cipión le dice a Berganza a modo de reto:
Mírate a los pies y desharás la rueda, Berganza; quiero decir que mires que eres un animal que carece de razón, y si ahora muestras tener alguna, ya hemos averiguado entre los dos ser cosa sobrenatural y jamás vista.
La emblemática está llena de pavos reales con su mensaje en contra de la vanidad mundana, como éste de Francisco de Villava


Enpresas espirituales y morales, Baeza 1613.
II parte, empresa 27.

"Deformes oblita pedes" ["Ha olvidado sus pies deformes"]

Haze la rueda con gallarda pompa
La ave de Juno, y en soberbia se arde
Y qual quien oye belicosa trompa,
De su bello plumaje haze alarde.
Mas mírese a los pies y el hilo rompa
Deshaga el cerco y su altivez retarde,
Para que ansí se humille quien se ufana
Viendo el remate de la vida humana.

¿Habrá que avergonzarse siempre de los propios pies? Seguramente no. No parece lo mejor seguir esa mirada culpógena tan propia del Barroco. Pero sirve recordar cómo, dónde y con qué uno está parado en este mundo.