…si lo que es más preciado se esconde y lo más vil se deja expuesto,
¿acaso no es evidente que la sabiduría que se prohíbe ocultar es más vil que la locura que se manda esconder?
Erasmo, Elogio de la Locura
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31 jul 2015

Yo sé quién soy

... dice don Quijote.

Y Rep lo dibuja a Cervantes de la manera en que tantos nos lo apropiamos.


Rep dibuja mientras José Manuel Lucía Megías lee su recreación de la vida de Cervantes en el IX Cindac

Pero en esta tira, ya parece que Rep me dibuja a mí misma.
(gracias, Clea)



9 may 2014

Elogio de la hospitalidad

Me llegan nuevas noticias del Festival Cervantino de Azul y pienso en el reencuentro con los amigos que nos ganamos a lo largo de estos últimos años de peregrinación constante a esa ciudad tan hospitalaria.

Pienso entonces en la cordialidad de sus bienvenidas y en la melancolía de las despedidas. Así que revuelvo -digitalmente- en las fotos de las últimas visitas y me acuerdo de lo que me había olvidado: la mejor de todas las recepciones que tuve en Azul fue la de noviembre del año pasado cuando fui con toda la familia. 




La cosa fue así; apenas llegamos a Chacras de Azcona, las dos perras y el gato del lugar nos llevaron en tour para reconocer el terreno.


(Bueno, en realidad el gato, como buen gato, se quedó en la parte más cómoda de la casa).



 

Y luego, nos acompañaron mientras dábamos el parte a nuestras madres del  siempre inquietante viaje por la Ruta Nacional 3


Esos llamados son el mejor testimonio de cómo a los 10 minutos de haber llegado, las dos perras nos hacían sentir ya como en casa.




Al atardecer de ese día y en los siguientes, se mantuvieron igual de hospitalarios y compañeros.

 






Supongo que ninguno de los amigos azuleños se va a sentir ofendido por meterlos en esta competencia. ¿No?

18 abr 2014

Conversaciones






Y del cielo y la tierra también.



16 abr 2014

16 de abril o los viajes espacio-temporales a bordo de una grey box


Estaba revisando unos volúmenes antiguos (para una tarea de catalogación que nos encomendaron junto a mi amiga Eleonora en el Instituto de Filología) y di con los cuatro tomos El evangelio en triumpho o historia de un philosopho desengañado. No tenía idea de qué era esta obra y ni noticias de su autor, que no figura en la portada ni en otra parte del volumen


Como se ve, con letra moderna alguien había anotado en lápiz el nombre de Pablo de Olavide, pero todo eso seguía sin decirme nada (¡oh, ignorancia! o, como decía mi abuela paterna, "el que no sabe es como el que no ve"). Así que empecé a leer el prólogo para enterarme de qué se trataba. Si la computadora que me asignaron hubiera funcionado en ese momento, habría encontrado los datos del libro en un instante, pero se aprecia en esta circunstancia fortuita cuánto más fructífero es a los perezosos o vagos (ejem, ejem) carecer de atajos informáticos para paliar la curiosidad.

Me sorprendió, en primer lugar, el comienzo de la historia personal del libro en el prólogo, situado en un lugar y fecha tan sonados: París 1789. Y, por supuesto, la mirada del español sobre la Francia de la época (el siglo XVIII español es un misterio para mí).
"Un destino tan triste como inevitable me condujo á Francia: mejor hubiera dicho, me arrastró. Yo me hallaba en París el año de 1789: y vi nacer la espantosa revolución que en poco tiempo ha devorado uno de los más hermosos y opulentos Reynos de la Europa. Yo fui testigo de sus primeros y trágicos sucesos; y viendo que cada día se encrespaban mas las pasiones, y anunciaban desgracias mas funestas, me retiré á un Lugar de corta población."



Así pues, la cuestión de las fechas quedó tintineando en mi cabeza mientras seguía leyendo el relato de este español que escapaba del Terror en Francia especialmente horrorizado ante el sacrílego abandono de la Religión 
"La iglesia en la que celebrábamos todos los días los terribles Mysterios, fué transformada en Templo profano que llamaron de la Razón"


¿Quién era el autor? ¿Qué hacía en Francia en esa época?


Luego seguía con la idea que evidentemente dio nacimiento al libro: debería haber una obra que explicara los fundamentos del Cristianismo: no para indicar lo que hay que creer (para eso ya están los catecismos) sino para dar cuenta y justificar el porqué es justo sostener esas creencias. 
[Los catecismos] "No explican los motivos de nuestra creencia, ni exponen las razones evidentes y los incontrastables fundamentos en que estriba la Religión Christiana, y que convencen de su Divinidad y certidumbre."

Sigue lamentándose por la ausencia de tal libro, que presenta como de utilidad manifiesta para revertir el proceso que se había iniciado en Francia (casi como el arma más poderosa de la contrarrevolución), que se une a su reconocimiento como hombre poco preparado para escribir él mismo semejante obra.


Sin embargo, por fin llega el turning point de este conflicto y he aquí lo que me produjo a mí la mayor impresión (idiota e intrascendente, pero también de eso se trata este blog): todo empezó a cambiar cuando su escondite fue descubierto o cuando el poder lo quiso apresar; y aparece aquí la otra fecha precisa que se menciona en el prólogo: 
"En la noche del 16 de Abril de 1794 la casa de mi habitación se halló de repente cercada de soldados, y por órden de la Junta de Seguridad general fuí conducido á la prisión de mi Departamento."


Tuve que mirar mi reloj para confirmar la fecha (a veces me pierdo), pero sí, estaba leyendo eso justo, justo, otro 16 de abril y justo, justo 220 años después.

El autor sigue hablando de coincidencias, como la que yo también experimentaba entonces, porque tuvo la suerte o providencia (todo es válido en el tópico del manuscrito encontrado) de dar en la prisión con un escrito que le venía como anillo al dedo para la obra que tanto necesitaba "la Francia" y la cristiandad.
"Pero el Cielo que favorece las buenas intenciones, dispuso que en la misma prisión tuviese en mis manos un manuscrito que contenía la historia reciente de un Philósopho muy conocido en una serie de cartas escritas por él mismo y por algunos de sus amigos."

En fin, como se imaginarán, el manuscrito encontrado de las cartas del Filósofo de estos tiempos será el cuerpo de la obra (le dio para 4 volúmenes ¿cómo se conservaría algo así en la prisión francesa?), en la que se recorre el paso desde la incredulidad racionalista hasta el convencimiento religioso, todo a través de las cartas de los personajes que mezclan la discusión filosófica con algunos relatos novelescos del acontecer de sus vidas. O al menos eso vislumbré hojeando un poco las páginas de la obra, que cuenta además cada tanto con algunos grabados muy del estilo de fines del XVIII para ilustrar las escenas novelescas. (Creo que hay 6 grabados por volumen, porque esa cantidad conté en el primero y hay al final de uno de ellos una anotación en lápiz de algún librero que dice "4 volúmenes con 24 grabados").

[Dejo aquí las paginas restantes del prólogo]

  

  



Mi apreciación de la obra se mostró congruente con los datos que encontré después por internet. Además de señalarme otra vez mi ignorancia –porque se trata de una obra de un enorme éxito entre finales del XVIII y principios del XIX–, pude conocer lo que no imaginaba de su curioso autor, Pablo de Olavide (también tan notablemente conocido que se ha creado hace pocos años una nueva universidad española que lleva su nombre).

Pablo de Olavide sin duda merece unas notas aquí, para que me quede constancia de su persona, en estos apuntes digitales que la red me guarda, y para que quienes, como yo, tampoco lo conocían se interesen en él. 

En esta página y en wikipedia (y aquí, una noticia más escueta) me entero de la vida de este criollo de familia rica, nacido en Lima a principios del siglo XVIII con una rapidísima carrera académica y muy precoces puestos en la administración del virreinato; su escandalosa huida de América, perseguido por deudas y acusado de desfalcos, con juicios que lo siguieron hasta España y que lo habrían sepultado en la cárcel si no lograba un casamiento más que ventajoso con una viuda veinte años mayor y por supuesto rica; sus viajes por Europa (no tan frecuentes en los españoles de su tiempo) y sus íntimos contactos con lo más preclaro de la intelectualidad francesa que lo llevó a ser perseguido por la Inquisición por introducir libros prohibidos en la Península; su necesario exilio en Francia por acusaciones de herejía, convirtiéndose en casi el único intelectual "español" (aunque recordemos que era americano de nacimiento) respetado por sus pares franceses (íntimo amigo de Voltaire); y, como vemos en las páginas de este prólogo, desanimado por las derivaciones radicales de la Revolución Francesa. Al parecer, con esta obra que apareció anónima pero que tuvo numerosas re-ediciones en poco tiempo, logró "comprar" su vuelta a España y el acogimiento como arrepentido al redil de la ortodoxia religiosa. [Aquí un breve comentario sobre ella.] En los últimos años de su vida (primeros del siglo XIX), publicó en España bajo el seudónimo de Anastasio Céspedes y Monroy.

[El armario gris donde se guardan los volúmenes del Tesoro en la biblioteca del instituto funcionó para mí esta vez como una querida y famosa blue box]

9 ago 2013

No todavía



A fines del mes pasado entramos a las corridas al Cementerio de la Recoleta para un paseo veloz en mitad del Congreso de la AIH y, como Buenos Aires siempre da sorpresas (en especial a los que la conocemos tan mal), apareció esto: una coqueta bóveda art decó con mi apellido



Desde ya que no es de mi familia, ¡qué va a ser! Igual podía probar a ver si me aceptaban...


No esperé demasiado y preferí seguir adelante, por las dudas. A veces es mucho mejor no pertenecer o al menos no todavía, como diría San Agustín.

Hoy encontré más datos sobre la bóveda, obra del arquitecto Troiani Troiano, aquí: 

AfterLife


1 ago 2013

Big Brother (knows best)





Cuando apareció este doodle en mi pantalla pensé "¡Qué curioso! ¿quién cumplirá años también hoy?".

Unos breves instantes de duda (en los que la respuesta correcta se me pasó por la mente algo incrédula e inocente) hasta que finalmente acerqué el cursor para ver la explicación... y comprobar –otra vez– ¡cuánto sabe el Hermano Mayor!




Gracias, Google, creo... :-/

(Nunca es triste la verdad.
Lo que no tiene es remedio)

6 ene 2013

Río de la Plata


No sé si hace 20 o 25 desde la última vez que lo hice, pero seguro que fue hace mucho tiempo. Hoy voy a repetir la experiencia tan común para los navegantes de mi familia: cruzar el Río de la Plata en velero. 

Son unas 7 horas de viaje, si uno tiene suerte y buen tiempo. No habrá tormentas, dicen también los expertos meteorólogos, pero parece que no habrá tampoco una gota de viento. Y mucho calor.

No sé qué me preocupa más, si calcinarnos bajo el inmisericorde sol  del verano o tener a toda la familia junta a bordo de los hospitalarios 9 metros de eslora del barco de mi padre.

Adiós Buenos Aires (aunque esto debe ser Olivos)
Elijo esta foto inclinada para recordar el otro temor del viaje: los entrañables mareos.

¡Pero por supuesto que la experiencia valdrá la pena!
(Agregado imprescindible para que mis padres no se ofendan)

Además al final del viaje llegaremos a tierra firme y florida (if the Force is with us)





23 oct 2012

Platón & Segismundo for cats


Creer que se puede atrapar una sombra, 
¿es una ilusión inútil?
 ¿es un productivo ejercicio de práctica?



Entre el engaño y el desengaño. 
No son pocos los que nos dicen que todo es ilusión
y que no son más que sombras lo que creemos realidad.



Sin embargo, la gata, no creo que haya aprovechado la
experiencia, ni comparta la profundidad de mi reflexión

Sólo quedó ofendida y desilusionada (eso sí),
cuando cayó al piso luego de chocar contra la cortina.
Y todo para nada.
Porque la paloma allí afuera,
 ni se enteró de que había sido una presa.







(Lástima que las fotos son del teléfono y tienen tan mala calidad)


21 feb 2012

Orgullo sin prejuicios





Esta entrada le pide mucho tiempo a quien quiera verla. Está constituida por una selección de videos musicales y entrevistas. Si me permito requerir tanto tiempo, es porque quisiera transmitir algo que me emociona mucho y que quisiera compartir con otros.

Hace varios años que quiero escribir sobre este grupo musical pero nunca creía que pudiera decir mucho, por eso ahora ya decidí no decir yo demasiado, más que nada mostrar y ver si logro explicar las razones de mi emoción, y en especial si ésta logra ser comunicada.



En la iglesia de Moxos




Cuando en el invierno de 2009 fui a un concierto del Coro y Orquesta de Moxos en Buenos Aires ver el orgullo, la alegría y el compromiso de esos jóvenes con la música que tocaban y cantaban me resultó conmovedor. 

No sé nada de música, pero tengo una especial predilección por la música renacentista y barroca, así que lo que tocaban ya de por sí resonaba en mí de manera particular. Pero no era sólo la música, sino cómo lo tocaban y todo lo que esa música parecía haber hecho por ellos. Y todo lo que ellos habían hecho por esa música.




El lugar mismo

San Ignacio de Moxos fue una antigua misión jesuítica en la amazonía boliviana. Cuando en 1797 los Jesuitas fueron expulsados de América y las misiones desarticuladas, los indígenas regresaron a la selva y llevaron consigo las cosas que más habrán valorado de su vida en la misión. Entre ellas, los instrumentos musicales europeos, las partituras de obras originales escritas en las misiones y un orgullo por la música propia que no pudieron borrar los años. Durante mucho tiempo las partituras fueron copiadas y copiadas porque el papel mal podía sobrevivir a las inclemencias de la selva, es decir, mantuvieron vivo ese legado como algo sagrado e indiscutiblemente arraigado en su propia identidad como pueblo.

Desde la década de 1990 comenzó un trabajo de recuperación de ese tesoro y de revitalización de la enseñanza y transmisión de la música entre estos pueblos. La Escuela de Música de San Ignacio de Moxos y los grupos musicales que se ven en estos videos son parte del resultado de una labor inmensa y, repito –a sabiendas de que soy ya pesada– absolutamente emocionante.

Concierto en Dinamarca y entrevista




Documental francés


Una de las mayores innovaciones de los Jesuitas como orden religiosa fue su notable adecuación a las particularidades de los pueblos que buscaban evangelizar. Son, en eso (y en tanto más), un paradigmático producto del Barroco y su ética-estética basada en el atraer, conmover y hasta manipular al público destinatario. En esas prácticas de adecuación, los Jesuitas percibían qué forma de comunicación era la más destacada en las comunidades a las que querían ingresar y por ese medio lograban conquistarlos. En algunos casos era lo visual, en otros la palabra y las ficciones, en otros la música. En el caso de los indígenas de esta zona de Bolivia, al parecer su habilidad musical era tan extraordinaria que los misioneros se valieron de este instrumento.

Macheteros


La conquista y colonización de América produjo sin duda muchos hechos aberrantes y condenables, que quedan para muchos todavía como heridas abiertas. Reconocer esto no tendría que evitarnos apreciar, de todos modos, las uniones maravillosas que también fueron producto de ese proceso. 

Creo que sobre esto habla todo el pueblo de San Ignacio de Moxos con su escuela de música. No es que allí se toque música europea con intérpretes americanos. No, esta es su propia música, nacida de la comunión con unos europeos, pero suya propia. Ese es el orgullo  que transmiten estos jóvenes y el mensaje esperanzador que también nos dejan. 


Sobre este último asunto habla aquí la excepcional Raquel Maldonado.




Las demás partes de la entrevista
Parte 1, parte 2, parte 3 y parte 5.  



9 nov 2010

Olvido y amores

Si alguien hace XX años (no son números romanos, es una cantidad indeterminada que se deja en blanco por pudor) digo, si alguien me hubiera dicho entonces que Paul McCartney iba a estar hoy, 9 de noviembre de 2010, en Buenos Aires y yo permanecería indiferente, jamás de los jamases le hubiera creído.

Pero lo raro es que así es. No leí ninguna de las notas sobre él, no miré nada en la tele. Y especialmente no iré, ni pienso ir a sus conciertos. Por más que mi amiga Vicky siga sin poder creer que va a ir sola. Me ofrecieron incluso regalarme la entrada -que no es barata y gente cercana sabe de mi espíritu genovés-. Pero no, no tengo ganas de verlo. ¿Para qué?

Lo adoraba cuando yo era adolescente, por más que adoraba un Paul McCartney pasado, porque siempre me gustó más en los sesenta y yo fui adolescente en los 80. Era una cosa extraña ya de por sí. Un enamoramiento por túnel del tiempo.

Pero ahora ¡ahora! No, prefiero no verlo. Hay gente que envejece bien. O géneros musicales que permiten el añejamiento. El pop de Paul McCartney no es uno de ellos para mí. 

¡Qué horror! No puedo creer lo que acabo de escribir. ¿Critiqué a Paul McCartney con las armas de sus eternos enemigos? Está probado: no soy confiable, ni fiel, ni logro dejar de ver los defectos en nadie.

Sea como sea, esto es muy extraño. Es la prueba fehaciente, no sólo de la variación en mis lealtades y cariños, sino de cómo cambia uno con el tiempo. Si por algún artilugio científico o mágico o milagroso, me fuera permitido verme a mí ahora en el 2010 desde los ojos de mí misma cuando tenía 16, diría que enloquecí o que soy otra persona.

Bueno, las dos opciones son ciertas, en realidad.

***

Para resarcirme y hacerme dudar de todo lo dicho, una de mis canciones preferidas. Una versión previa a la definitiva. En estudio con pruebas, dudas y George Martin apareciendo al final. ¿Qué hubiera sido de mí con Youtube cuando era adolescente? Obsesión absoluta, seguro.


¿Conseguiré entradas todavía?

Para el túnel del tiempo, digo, para estar en Abbey Road un día ventoso mirando hacia los tejados, por ejemplo.

4 nov 2010

La sabiduría de Puán

Desde hace unas semanas sigo un blog donde se recopilan frases de los profesores de mi facultad. Su edificio principal está ubicado en la calle Puán 480, barrio de Caballito, de ahí el nombre: "La sabiduría de Puán".

Hoy se publicaron dos frases que me gustaron especialmente, la primera no puedo publicarla porque Diego se enoja (¿cómo alguien se atrevería a culpar a Marinetti de grasa? así que no la pongo aquí).

Pero con la otra no tendrá problemas. Además de encantarme, fue un verdadero volver a vivir mis clases de Filosofía Medieval compartidas con mi amiga Ilona. La Dra. Magnavacca, además de excelente docente -o quizás justamente por eso- solía disparar enunciados contundentes y precisos, como éste de hace pocos días:


"A excepción de los inspectores de la AFIP, nadie duda de la existencia del alma, aunque ahora se le llama 'aparato psíquico' según el psicoanálisis, 'la triste mitología de nuestro tiempo', como dice Borges
S. Magnavacca (Historia de la Filosofía Medieval)



Esto es lo que decía Borges al publicar por primera vez el compendio de su obra poética:
"Toda poesía es misteriosa; nadie sabe del todo lo que ha sido dado escribir. La triste mitología de nuestro tiempo habla de la subconciencia o, lo que es aún menos hermoso, de lo subconsciente; los griegos invocaban la musa, los hebreos al Espíritu Santo; el sentido es el mismo”.  (Borges, Obra poética, "Prólogo", 1977)

24 abr 2010

Extremosidad

Lo de ayer fue un shock estético. Con pocas horas de diferencia (o no las suficientes como para procesar tamaña extremosidad) recorrí de una punta a otra el arco perceptivo que va de la calamidad a la exquisitez. De alguna forma sentí que me movía entre los confines de lo que puedo llegar a apreciar como espectador. De la nausea vomitiva, la incredulidad, el pasmo y el asombro; a la satisfacción plena, la incredulidad, el pasmo y el asombro. 

Por la mañana, gracias (?) a Santi, vimos este video increíble. Si alguna vez necesitáramos definir qué entendemos por mal gusto, aquí tenemos la perfecta demonstratio ad oculos.

No sólo es fea la música, los que cantan, lo que bailan, sino que –como bien apunta Diego– el asombro es mayúsculo por la falta absoluta de coherencia entre la forma y el contenido. Se los anuncio desde ya: el propósito expreso del video clip es promover el turismo latinoamericano en Israel. Así como lo oyen (o lo leen). Al parecer, muchos temen visitar Israel por preconceptos errados sobre el país: el peligro en sus calles, la violencia diaria (presten atención a las declaraciones del principio, de tono documental). Por suerte estos artistas son convincentes y totalmente efectivos para cambiar esas ideas en nuestra cabeza...

Aquí lo tienen, pero se los advierto, puede que no sea salubre verlo entero. ¡Presérvense!


¿Siguen vivos?

Bueno, ahora viene todo lo contrario. A la noche, como tantos viernes auspiciados por abuelos colaboradores, fuimos al cine. En cartel estaba esta película, A Single Man, con Colin Firth. Ese ya era un aliciente para elegirla, pero además Diego insistía en que el director, diseñador de Gucci y por quien nadie daba dos mangos cuando se quiso meter a dirigir, había sorprendido a todos con una película de realización exquisita. Tenía razón. Es de las mejores cosas que he visto en mucho tiempo.

El guión es perfecto, basado en una novela de Christopher Isherwood, amargo y conmovedor. Creo que puede tocar los resortes afectivos de mucha gente (por más grasa que esto pueda sonar), sus preocupaciones vitales y la forma en que nos paramos frente al mundo. La música, de Abel Korzeniowski y Shigeru Umebayashi, también es preciosa y perfectamente adecuada a cada momento. Los actores son fantásticos, bien elegidos, bien dirigidos. 

Y, en especial, todo es visualmente tan pero tan lindo que a veces duele. Sin contar a Colin Firth, que encabeza la lista, la ambientación en los principios de los '60 -mi época de diseño preferida- me deja sin aliento, las casas, la ropa, los peinados, los autos, todo.

Filmado además como los dioses, por Tom Ford, de quien nadie va a dudar más si puede o no hacer una película. Yo, por lo menos, no.

Aquí está el trailer que les puede dar una idea de esta belleza. Pero hay que ver la película.

26 nov 2009

Tilos

Hace calor en Buenos Aires y como siempre "lo que mata es la humedad".

Pero el verano tiene sus cosas buenas: el par de tilos que hay en la otra cuadra de casa ya están dando su olor característico.

Me imagino el perfume de toda la Avenida 25 de Mayo en Azul.